Perséfone: De doncella inocente a reina del inframundo, una mujer que aprendió a ejercer el poder y a hacerse un hueco en el reino más temido de todos.
En Substack, “encarnar tu ser interior” es un tema recurrente utilizado por diversos autores para describir la transición de la comprensión intelectual a la experiencia vivida. El concepto se centra en integrar la sabiduría, los valores y la energía de forma tan profunda que se vuelven instintivos.
Autores de varios boletines exploran diferentes facetas, o temas clave, de esta práctica:
El Ser Auténtico y la Verdad: La encarnación se describe como el “puente entre el pensamiento y la realidad”. Implica moverse, hablar y actuar en consonancia con la verdad personal, en lugar de fingir.
Límites y Poder: Encarnar a tu “reina interior” o “reina” implica dominar el desapego, ser selectiva con tu energía y permitir que otros se sientan incómodos con tus límites.
Valores y Estética: Autoras como Isabel Unraveled enfatizan “encarnar en lugar de aparentar”, instando a los lectores a vivir según sus valores en lugar de tomar decisiones basadas en cómo los verán los demás.
Conexión Biológica y Somática: Es la capacidad de “habitar dentro de tu propio cuerpo”. Esto incluye procesar las emociones a través de la fisicalidad en lugar de solo analizarlas mentalmente.
Arquetipos Divinos (ver a continuación).
En relación a esta última faceta, los arquetipos pueden ser los siguientes:
Diosa Interior/Femenino Divino: Se centra en abrazar la intuición, la creatividad y la fluidez, anclando la seguridad en uno mismo.
Arquetipo de la Madre: Se considera una transformación interna hacia la madurez emocional y espiritual, asumiendo la plena responsabilidad de la propia vida.
Sol Interior: Una práctica para acceder al “poder estelar” personal y la confianza desde dentro hacia fuera, independientemente del reconocimiento externo.
Enfoques
En Substack se ofrece orientación específica sobre la encarnación, con boletines que ofrecen diferentes perspectivas:
La diferencia entre somática y encarnación vivida.
Ejercicios creativos para encarnar la confianza y el “poder estelar”.
Vínculos científicos y emocionales con la interocepción y la resiliencia.
Convertirse en uno mismo: reconectar con el cuerpo como un “templo sagrado” y un acto de revolución.
Límites firmes y recuperación del poder personal.
Fuente: Laura Gómez.
A continuación, vamos a centrarnos en esta última perspectiva.
Encarnando a tu Reina Malvada Interior: Un manifiesto sobre cómo recuperar tu lugar en el mundo
El artículo «Encarnando a tu Reina Malvada Interior», de Leidi, propone recuperar la personalidad de «villana» para establecer soberanía personal, argumentando que ser «amable» a menudo equivale a permanecer insignificante. Presenta a la «Reina Malvada Interior» como una forma de autorresponsabilidad radical, donde establecer límites firmes y aceptar las críticas externas es necesario para dejar de ser víctima de las circunstancias.
Nota: Esta publicación. Estilo, cuenta con un artículo muy interesante de Leidi: Cartas de Amor a las Chicas que son Demasiado Duras Consigo Mismas: Nunca estuviste destinada a cargar con todo este peso. Que cuenta con una segunda parte, acerca de que esta sea la primavera/verano en que vuelvas a ti misma.
Señala lo siguiente:
“Tú eres el altar, no el sacrificio.” Tus ojos se fijan en la imagen; ¿cuántas hemos visto esta en Pinterest? Las palabras se instalan en tu pecho como una verdad tácita que siempre has sabido pero nunca has reconocido. Asientes, casi imperceptiblemente, como si estuvieras en silencio de acuerdo con una versión de ti misma que aún no conoces. La colocas en el tablero donde guardas todas las piezas de la mujer que quieres ser.
Te atrae la idea, ¿pero avanzar hacia ella? Esa es otra historia. Nos enseñan que ser mujer es un proyecto, que la amabilidad es una especie de moneda de cambio. Que si somos lo suficientemente amables, pacientes y complacientes, la vida será fácil. La expectativa no es solo ser buenas, sino estar en un estado perpetuo de transformación. Menos reactivas, menos dependientes, menos exigentes. Mejor vestidas, mejor habladas, mejor comportadas. Sin descanso, siempre mejorando. Un proyecto humanitario andante.
Así es como te atrapan, porque una vez que crees que el trabajo nunca termina, te pasas la vida intentando suavizar las asperezas que se suponía que te mantenían preparada. ¿Y para qué? ¿Para que seas fácil de digerir? ¿Para que nunca seas una molestia? ¿Para que nadie te pueda llamar difícil? Qué decepcionante.
Las mujeres más magnéticas que conozco tienen algo en común: se mueven por el mundo como si pertenecieran a él tal como son, porque así es. Todas lo hacemos. Solo que algunas hemos sido condicionadas a encogernos para la comodidad de los demás, mientras que otras reclamamos nuestro espacio sin dudarlo. Y, por lo general, cuando estas últimas son mujeres, se las tacha de arpías. ¡Qué aburrimiento !, pues que así sea. De hecho, lo fomento, es mucho más divertido. Creo que es fundamental para tu felicidad que cultives a tu reina interior.
La Reina Perra como Arquetipo Divino
A lo largo de la historia y la mitología, la reina malvada ha sido venerada, temida o ambas cosas. Algunas de las figuras más importantes de la leyenda encarnan su energía:
Medusa : La máxima “villana incomprendida”, convertida en símbolo de la furia femenina y el poder intocable. Una mujer tan peligrosa que mirarla directamente podría acabar contigo.
Morgana le Fay : Hechicera, estratega, jugadora de poder. La hechicera que jugaba con los hombres en su propio juego.
Ser venerada y temida a la vez es el destino de todas las mujeres indómitas. En las imagenes superiores aparecen Perséfone, Medusa y Morgana le Fay. (Otras son:)
Lilith : La mujer rebelde por excelencia. Se negó a someterse a Adán, fue demonizada por ello y aun así no le importó.
Eris : Diosa de la discordia. No la invitaron a una fiesta, así que inició una guerra (la Guerra de Troya, para ser exactos). Si eso no es tener la energía de un protagonista, ¿qué lo es?
Cada cultura tiene sus historias de la mujer soberana, aquella que desafió las expectativas y reinó sobre su propio territorio sin pedir permiso. La reina rebelde no es solo un estereotipo, sino una figura recurrente en la historia y la mitología, una mujer a la vez adorada y temida.
Encarnar a la reina de las perras es recordar tu linaje, comprender que no siempre se ha esperado que las mujeres sean sumisas, complacientes y abnegadas. Hubo un tiempo en que éramos diosas, guerreras, gobernantes, brujas, y gran parte de nuestra verdadera naturaleza reside en estos arquetipos.
El mundo te dice que seas más amable, más suave, más pequeña. Pero ¿por qué elegirías ser decorativa cuando estás destinada a ser soberana?
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Energía de Reina Malvada: La diferencia entre presencia y rendimiento
La chica buena busca aprobación. Negocia su valía. Pide permiso. Espera una invitación al poder que nunca llegará.
La reina malvada se corona a sí misma. No espera a ser elegida. No suaviza sus palabras para complacer. Es segura de sí misma, completamente controlada. Ser una reina malvada es dominar el arte de la soberanía, comprender que eres tu propio centro de gravedad, que tu presencia es indiscutible, que tu poder es tuyo para ejercerlo. Es pasar de buscar validación a otorgar acceso.
No se trata de frialdad. Se trata de intencionalidad. No todo el mundo merece ser testigo privilegiado de tu existencia.
Hay una diferencia entre ser magnética y ser artificial. La Reina Malvada no busca llamar la atención ni finge ser atractiva. Ya has conocido mujeres así, de esas que se mueven por una habitación sin dar explicaciones y hacen que los demás se adapten a su presencia.
Lee el artículo (nota: está con paywall) en Leidi Inspired.
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Brutal este manifiesto, me quedo con esa frase de Laura “Tú eres el altar, no el sacrificio”.
Desde la Salud Leona entendemos esa Reina Malvada no como una villana sino como un sistema nervioso que ha recuperado su jerarquía. Biológicamente la amabilidad extrema es a veces un estado de supervivencia (fawning) nos hacemos pequeños para no ser atacados pero la verdadera salud nace cuando dejamos de ser fáciles de digerir y marcamos límites que protegen nuestra energía. Ser difícil es a menudo el síntoma de una biología que ha decidido dejar de ser decorativa para ser soberana.
Precisamente mañana lunes a las 15:00h estreno aquí en Substack “El Despertar del León”, un relato que recorre exactamente este camino de dejar de habitar una identidad impuesta para encarnar la propia verdad.
Mil gracias Salvador por sumarte ya a la suscripción, será un lujo que me acompañes en este viaje. Laura te invito a suscribirte también para recibir mañana este primer capítulo, creo que tu visión sobre los arquetipos y la soberanía encaja perfectamente con la metamorfosis que vamos a iniciar.
¡Un abrazo de león para ambos! 🦁👑
El concepto de Reina Malvada o "Reina-Perra", como se explica en este artículo de Substack, representa a la "mujer soberana" que gobierna sin complejos su propio territorio y se niega a someterse a las expectativas sociales de ser "amable" o "complaciente". Encarnar este arquetipo interno funciona como una "protesta menor" que fomenta la recuperación de la independencia, el establecimiento de límites firmes y la priorización de los propios valores.